Para poder llevar el transporte especial a su destino, desde Arbegui contamos con diferentes vehículos. Entre ellos se encuentra el ferrocarril y, dado que ya os comentamos en su momento cuáles son las ventajas que presenta este transporte, hoy queremos centrarnos en cómo lo llevamos a cabo nosotros para que tengáis una mayor información sobre ello.

Como sabéis por otras publicaciones que hemos realizado, las Autoridades, a medida que ha ido pasando el tiempo, se han ido volviendo más restrictivas a la hora de trasladar cargas de gran envergadura o que tengan características especiales. Por ello, optar por el transporte ferroviario resulta una buena opción. No sólo es más seguro, sino que también puede causar estragos menores en caso de de accidente, al contrario que ocurriría en carretera. De igual modo, no hay que olvidar que la vía de ferrocarril está mucho mejor preparada a la hora de soportar grandes pesos.

En Arbegui ya llevamos más de sesenta años realizando este tipo de transporte y nos sentimos orgullosos de que, entre las piezas más transportadas en nuestros vagones de ferrocarril, haya transformadores, turbinas de gas, generadores, etc., siendo estos dos últimos para casi todas las Centrales de Ciclo Combinado que se han construido en nuestro país y también en Portugal.

Actualmente, nuestra flota de vagones la forman los siguientes: 

Vagón de 32 ejes. Capacidad máxima de carga: 500 Tn.

Vagón de 24 ejes. Capacidad máxima de carga: 400 Tn.

Vagón de 20 ejes. Capacidad máxima de carga: 304 Tn.

Vagón de 16 ejes. Capacidad máxima de carga: 225 Tn.

 

Os animamos a que, si necesitáis nuestros servicios, no dudéis en poneros en contacto con nosotros.

Como sabéis, en Arbegui nos dedicamos al transporte especial y, para ello, contamos con distintos vehículos que nos ayudan a realizar nuestro trabajo. Es por ello que hoy queremos hablaros de los vehículos pesados. Muchos entienden que este tipo de vehículos son aquellos en los que el conductor debe aminorar la marcha o apartarse al arcén para facilitar el adelantamiento de los que le siguen, pero lo cierto es que es más que eso.

Si nos fijamos en la normativa vigente en lo que a materia de circulación se refiere, encontramos que también deberían incluirse en la categoría de vehículos pesados los automóviles que estén destinados al transporte de mercancías cuya masa máxima autorizada sea de más 3.500 kg.

Debido a esto, hay que aclarar que para poder conducir un vehículo cuya carga sea como la que acabamos de mencionar, habrá que tener, al menos, un permiso de clase C1. No obstante, hay que destacar que si el peso no es superior a 3.500, con uno de clase B será suficiente.

Por otra parte, también hay que destacar que, según el Reglamento de la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres, los vehículos que se consideran como pesados son aquellos que están acondicionados para el transporte de mercancías cuyo peso máximo sea mayor de 6 toneladas y cuya capacidad de carga exceda de 3,5 toneladas.

Hace unas semanas, desde Arbegui, os hablamos del transporte de mercancías peligrosas y hoy queremos volver a centrarnos en ellas pero haciendo hincapié en un punto concreto para que sepáis más sobre este tipo de portes: la normas de actuación en caso de avería o accidente.

Empezamos hablando de la actuación por parte de los miembros de la tripulación: 

Lo primero que tendrán que hacer es tomar de inmediato las medidas que se determinen en las instrucciones dadas por el ADR (Acuerdo Europeo sobre Transporte Internacional de Mercancías Peligrosas por Carretera), y adoptarán otras que figuren en la legislación que se encuentre vigente.

Siendo esto así, habrá que avisar de la avería o el accidente al teléfono de emergencia que se corresponda y que se puede encontrar en el BOE mediante Resolución de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias del Ministerio de Interior. De igual forma, se tendrá que informar a la empresa transportista y también a la expedidora, que, como es de suponer, estarán debidamente identificadas en la carta de porte o, en su defecto, en los documentos de transporte.

No obstante, si los miembros de la tripulación no pueden efectuar la comunicación del accidente o avería, el procedimiento a seguir será otro. De él os hablaremos en nuestra próxima publicación. 

Tal y como os anunciamos al final de nuestra anterior publicación, hoy desde Arbegui, continuamos hablando de las normas de actuación que deben seguirse en caso de que se produzca una avería o accidente con un vehículo que porta mercancía peligrosa.

Si recordáis el último post, os contamos que los miembros de la tripulación son los que han de hacerse cargo de notificar la situación y actuar en primer lugar, pero no siempre se encuentran en disposición de hacerlo. Cuando este caso se da, el proceso de actuación es otro al ya mencionado la semana anterior.

En este supuesto, la notificación de los hechos la llevará a cabo la autoridad, el agente más cercano, o el servicio de intervención que haya recibido la información de lo ocurrido en primer lugar; nos referimos aquí a la agrupación de tráfico de la Guardia Civil, Fuerzas y Cuerpos de seguridad, bomberos, Cruz Roja, etc. Ellos se aseguraran, a través de mecanismos y protocolos establecidos, de que sean informados los responsables en materia de tráfico y seguridad vial, así como también el Centro de Coordinación Operativa designado en el correspondiente plan de la Comunidad Autónoma en la que se haya producido el suceso.

Dicho esto, cabe destacar que los datos que deben trasladarse son los siguientes:

1) Localización del suceso.

2) Estado del vehículo y características de la avería o accidente.

3) Datos sobre la mercancía que se transporta.

4) Notificación de víctimas si las hay.

5) Condiciones meteorológicas.

6) Otras circunstancias que se consideren de interés y que sirvan para valorar los posibles efectos de los hechos sobre la seguridad de las personas, los bienes o el medio ambiente.

En Arbegui somos conscientes de la importancia que tienen los transportes especiales y las mercancías que transportan. Pero hay varios tipos de vehículos con los que pueden hacerse dichos portes y hoy nos queremos centrar en las dimensiones máximas autorizadas para que estos puedan circular incluyendo la carga.

Empecemos hablando de la longitud máxima permitida ya que, dependiendo del tipo de vehículo, será una u otra:

  • Vehículos a motor, a excepción de autobuses: 12,00 metros.
  • Vehículos articulados, excepto autobuses articulados: 16,50 metros.
  • Trenes de carretera: 18,75 metros. No obstante, con la carga pueden llegar hasta los 20,55 metros utilizando un voladizo o un soporte de carga trasero que haya sido autorizado para ello.

Por parte de la anchura, cabe destacar lo siguiente:

  • La máxima que está autorizada por regla general es de 2,55 metros.
  • Superestructuras: Si se corresponden con vehículos acondicionados, es decir, un vehículo cuya superestructura fija o móvil esté parcialmente equipada para el transporte de mercancías a temperaturas dirigidas y en el que el espesor de cada pared lateral, incluido el aislamiento, sea de 45 mm como mínimo. En estos casos, la longitud pasa a ser de 2,60 metros.

Por último, tendríamos la altura máxima:

  • Incluyendo la carga, está será de 4,00 metros, mientras que lo será de 4,50 en los siguientes tipos de vehículos:

             ---- Portavehículos: camiones rígidos y conjuntos de vehículos (trenes de carretera y vehículos articulados) cuando estén especializados en el transporte de otros vehículos).

             ---- Vehículos grúa: los destinados a la retirada de vehículos accidentados o averiados.

             ---- Vehículos que transportan contenedores homologados para el transporte combinado o intermodal.

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